Seven sins in the walls es un proyecto que surge con el fin de interpretar y analizar la problemática intrínseca en un submundo del que todos hablan, y pocos conocen. La novedad de este libro (compuesto por fotografía , textos e ilustración) es la fresca visión que aporta sobre un movimiento desconocido, que juzgamos tras un telón de prejuicios. Aquí os dejo como entrante, la portada del libro y tres de los siete apartados sobre los que se yergue este particular proyecto.



SEVEN SINS IN THE WALL La introducción a un mundo desconocido La pretensión de este libro es aportar un enfoque original, la realidad que se esconde tras el testimonio de miles de muros que aparecen pintados cada mañana. Desvelar los secretos que todas esas paredes de hormigón han sabido guardar durante años, tras los que podemos encontrar algo más que una gruesa superposición de capas de pintura. Obras espontáneas, creadas por gente anónima, cada una encierra un misterio. Nadie se plantea que es lo que impulsa a esas personas a salir de noche para dejar su huella, quizás nadie se ha parado a planteárselo por el hecho de que en esta sociedad el mejor camino siempre es el más sencillo, y en este caso lo más fácil es pensar que simplemente se trata de actos deplorables contra el mobiliario urbano. Lo cierto es que hay una gran cantidad de factores esenciales que impulsan a un individuo a rebelarse de algún modo contra una ley establecida, y actuar en consecuencia. Este libro trata de plantear cuestiones aparentemente inconexas, pero creo que el punto de inflexión se halla en relacionar esta actitud transgresora, existencial, anónima, apasionada y en cierto modo cargada de ira, con este movimiento tan desconocido. De hecho, el haberlo planteado de este modo me ha ayudado a comprender, y asimilar mejor, ciertos factores bastante interesantes, que antes sencillamente ignoraba. Tratar un tema tan complejo desde un enfoque aparentemente tan inapropiado, supone un gran esfuerzo por adecuarse al contenido, pero personalmente considero que tanto la experiencia como el resultado son sumamente gratificantes. No obstante, no se han concretado unas limitaciones estrictamente ceñidas a la idea básica que se explica en el párrafo anterior, de hecho, se ha tratado de responder a cada pregunta que se plantea, y en ocasiones la respuesta produce un nuevo interrogante. Este planteamiento formal en la resolución del proyecto, conlleva a abarcar un territorio más extenso. Una de las peculiares características del libro, es retratar un tema tan ajeno y desconocido a la mayoría, desde la visión de alguien que ha vivido personalmente el mundo que describe, reflejar la experiencia personal llegando a tratar contenidos autobiográficos. Me interesa la lectura que de él pueda extraer tanto una persona ajena a esta cultura, como la visión de un escritor de graffiti que será más susceptible a sentirse identificado. No te aconsejo que prosigas con la lectura, si lo que esperas es encontrar en estas páginas es una lectura objetiva, superficial y acompañada de numerosas fotografías de piezas a todo color, porque para eso, ya hay demasiados fanzines.
 
PRIMERA PARTE, LUJURIA
Mezcla de isómeros Lo primero que vas a descubrir al empezar el juego, es que 2.400 ml de pintura sintética a menudo se quedan cortos. La dosis se divide en latas, que van desde los 400 a los 250 ml, con la diferencia de que este último es de baja presión y aporta mayor comodidad. Pero ten cuidado, el tolueno puede resultar extremadamente adictivo.
El aroma que emana del difusor penetra en tu fosa nasal transportándote a otro mundo, y esto mezclado con la incomparable sensación liberadora y difícilmente descriptible de estar actuando contra la ley establecida, son los primeros síntomas del germen que se adueña poco a poco de tu cerebro, nace así una inquebrantable relación de dependencia. Tus pupilas se dilatan al inhalar su vapor, tu oído se agudiza ante la presencia de cualquier inoportuno transeúnte. Como otra droga más puede provocarte problemas, y de hecho si eres realista espera que así sea. Absorbe gran parte de tu tiempo, te afecta a la salud, y vacía sigilosamente los bolsillos. Si bien es cierto que entraña riesgos, también posee alicientes. Como en toda relación se trata de dar y recibir, de peligro y de gratificación, de hecho, es directamente proporcional el riesgo que entraña, al nivel de satisfacción que te produce. Esa sensación es la principal causante de la adicción que genera, y tu cerebro hará el resto, le deberás un 15% de tu sueño diario, y un 27% del tiempo activo semanal. Para ti sólo es un vicio más, hasta que pasados nueve años te das cuenta de que ha dejado de serlo hace exactamente 3.275 días, 23 horas, y 30 minutos. Evidentemente no es una casualidad que se tarde 1800 segundos en cruzar la frontera que distingue la pasión de la lujuria, el tiempo justo para reivindicar tu existencia frente a un muro de hormigón.
SEGUNDA PARTE, ENVIDIA
Has seleccionado la opción B  En toda relación hay un punto de inflexión donde un extraño llamado Ira y disfrazado de Ego llama a la puerta de tu casa. Son Celos. Los envía la Envidia para devorar tu integridad. Muchos de los que juegan en modo competición padecen este síntoma. Mal síndrome para el que no este vacunado. Lo mejor, es que antes de empezar alguien te explique que no hay una recompensa a tus prisas por 'llegar a ser'. Miento, lo mejor es que te busques trabajo en una serie de animación. Más de la mitad se ahorrarían el primer traspiés. hazlo para ti y no para los demás. Disfruta del camino. Si te obcecas por querer ser mejor que el otro, por vía plagio , yo te receto un trauma depresivo, lento, y doloroso, lo único que te garantizo es que si al final del camino el sabor de la miel no era lo que esperabas, saldrás con la autoestima más fracturada que el mapa de la URSS tras su disolución. Entonces aparecen demasiados fancines, demasiadas películas y esa espada de doble filo que viene empaquetada en una caja de cartón con un adhesivo que anuncia el ADSL 20 megas. De repente, y sin darse cuenta a Akut, Seak, Loomit , Dare y a todo aquel que se rompa los cuernos ante un bloc, le aparecen clones hasta debajo de la cama. No me quieras vender el cuento de las influencias, si le copias hasta el color de la powerline. Las prisas son malas compañeras de viaje, y por supuesto si se llega antes calcando de una revista que esbozando tus ideas, seguro que muchos ya lo tienen decidido. Vosotros, para los que incomprensiblemente encontráis mas satisfactorio ahogar vuestras posibilidades, desviando la mirada por el rabillo del ojo para ver lo que hace el vecino, sabed que elegisteis pecar de envidia. Habéis seleccionado la opción B. Suerte en el trayecto.
TERCERA PARTE, SOBERBIA
75 gramos  Si posees una mente despierta sabrás que la opción B desembocaba irremediablemente en una pantalla que emite con destellos intermitentes la señal de Game over. Si no es así, mete ficha, o dedícate a otra cosa, porque hay quién tropieza más de tres veces en la misma piedra, pero en este juego hay que estar atento a otros factores. Bien, ahora has elegido el modo arcade, no tienes prisa por llegar. Sabes que es más productivo hacer lo que te gusta que volverte loco por estar en la cresta de cada nueva tendencia, enhorabuena, ahora juegas contra el sistema. Cómprate la compacta más barata del mercado y la función de autoguardado se activará automáticamente. Vas a dar los primeros pasos, pero no te olvides de buscar la dirección correcta. No te confíes, esto solo acaba de empezar, y la primera advertencia es que no juegas solo, para tu desgracia hay otro jugador que independientemente de tu elección va a cruzarse en tu camino. Si él gana, tu pierdes, y esta vez no se trata de un simple 'insert coin' para poder seguir. Aparecen los problemas. Juega con astucia. Los tombos son tu enemigo natural, unidades de localización y de rastreo, sus cerebros han sido formateados a base de lobotomías realizadas en comisaría y prescindiendo de picahielos. Ellos no tienen tiempo a analizar razonamientos, sencillamente porque no les pagan por razonar, actúan bajo las doctrinas que imponen sus leyes, sin plantearse dudas al respecto. Siempre hay una excepción que reafirma una teoría, pero en tu caso, lo mejor es que no busques la salida por medio del dialogo si aun estás a tiempo de evitarlo. Busca el amparo de la oscuridad en la noche, muévete en las sombras y actúa con sigilo. Los esbirros de la ley respiran el mismo aire que tú, pero justifican, e imponen su superioridad con una placa de 57 gramos y un uniforme azul. Ellos también pecan, pero lo ignoran, la soberbia es su debilidad... o quizás no. No pierdas los nervios todavía, esta fase tiene un truco. Su prepotencia les lleva a ser excesivamente impulsivos, y esa es tu última baza, siempre que, claro está, sepas como jugarla.